Artículos y consejos

¿De que depende la pérdida de cabello?

El uso exagerado de tintes, secadoras
y otras herramientas de diseño hacen
daño al cabello

Si cada mañana echamos una hebra de cabello en el inodoro y doblamos ya tres veces el elástico con el cual amarramos el cabello, es evidente que se trata de pérdida progresiva del cabello.

La pérdida de cabello puede ser provocada por diferentes cosas, las cuales debe tomar en cuenta también el procedimiento para superarla. He aquí algunas de las causas más divulgadas y algunos consejos útiles para superar con mayor éxito el problema:

Falta de vitaminas y minerales

El cabello necesita gran cantidad de sustancias nutritivas que deben garantizar su salud y brillo. Son de especial importancia la vitamina A, la vitamina D3, el selenio, etc.

RECOMENDACION: El menú diario debe ser variado e incluir alimentos de todos los grupos alimentarios. Es especialmente importante tomar aditivos alimentarios para alimentar el cabello y la piel. Ellos contienen importantes vitaminas y sustancias nutrientes que aseguran al cabello el equilibrio alimentario necesario.

Uso exagerado de productos químicos

El tratamiento frecuente del cabello con productos de descoloramiento y tinción, más el aire caliente de la secadora desecan el cuero cabelludo. Así se interrumpe el contacto entre la piel y la raíz del pelo, en resultado de lo cual el pelo cae más fácilmente. El uso de champús agresivos también perjudica el cabello y dificulta su crecimiento.

RECOMENDACION: Limite al máximo el tratamiento del cabello con productos químicos y déjelo más frecuentemente a secarse por sí sólo. Pueden ser muy útiles los aditivos alimentarios para la nutrición del pelo y de su raíz. Gracias a ellos se fortalece el contacto entre el cuero cabelludo y la raíz del pelo, siendo más difícil la caída del pelo. El cabello se vuelve más fuerte, brillante y resistente a influencias exteriores.

Otros

Menos frecuentes son la inmunidad debilitada, la ingesta de medicamentos que perjudican el pelo y su raíz, la predisposición genética y las alteraciones hormonales. En estos casos es necesario consultarse con el especialista dermatólogo. El es el competente para prescribir tratamiento u orientar hacia otro especialista.